Imagina abrir tu armario todas las mañanas y elegir fácilmente un conjunto que te siente bien y sea cómodo. ¡Es hora de recuperar tu armario! Te ayudamos a simplificar y organizar tu armario con unos sencillos trucos.
¿Alguna vez te has sentido totalmente abrumad@ por tu armario?, ¿o te has parado frente al armario lleno de ropa y aún así sentías que no tenías nada que ponerte? Puede ser muy difícil encontrar las cosas que queremos usar, especialmente cuando estamos apurados de tiempo (¡lo cual es frecuente!). Tenemos suficiente de qué preocuparnos y mucho que hacer, ¿te preocupas por qué ponerte cada día?, ¿no sería bueno poder simplificar tu armario? Te explicamos cómo hacerlo.

1. Conserva lo que te viene bien
Cuando comienzas a limpiar tu armario, una de las primeras reglas generales es mantener solo lo que te viene bien y lo que está en buen estado. Si bien sabemos que puede sonar difícil, si realmente deseas simplificar, puedes eliminar rápidamente cualquier artículo al que te estés aferrando porque estás esperando aumentar o perder peso o porque lo has dejado a un lado para arreglarlo o customizarlo. Si hay una prenda de calidad que requiere alguna confección, pregúntate honestamente si lo vas a llevar a arreglar o si lo harás tú. Si es así, entonces llévalo a un sastre AHORA. Tómate tres días, y si no lo has hecho, déjalo ir…
2. Mantén lo que de verdad te encante
¿Qué prendas de tu armario adoras ponerte?, ¿hay artículos que te hacen sentir bien cada vez que los usas? Quédate con esa ropa. Las cosas por las que te sientes «meh» o los artículos que mantienes por una cuestión de culpa (tal vez porque te costaron muy caros o porque fueron un regalo), déjalos ir.
Muy a menudo mantenemos ropa pasada de moda esperando que esas tendencias vuelvan a aparecer. Si bien es sorprendente encontrar un armario lleno de vestidos vintage, estos artículos pueden ser más cómodos que bonitos. Es bastante difícil encontrar un armario lleno de artículos antiguos que sigan siendo interesantes y estén en buen estado. Si estás pensando en mantener prendas que han pasado de moda más recientemente, lo más probable es que se conserven peor. Los artículos vintage de los años 60, 70, 80 e incluso 90 a menudo están hechos de mayor calidad y detalle que los artículos de hoy. La industria de la moda ha cambiado y la ropa simplemente no es tan duradera.
Si hay algo con lo que no te sientes genial, dónalo o regálalo a otra persona. A menos que tengas un espacio de almacenamiento sin fin, no hay razón para guardarlo. Si hay algo de lo que no estás segur@, pónlo en «stand by» durante unos meses y luego vuelve a verlo. Lo más probable es que olvides incluso que lo tenías, por lo que no tendrás ningún problema para dejarlo ir.
3. Prueba con un armario de 40 perchas
Disponer de solo 40 artículos es más que suficiente. Esta opción te puede ayudar a deshacerte de todo aquello que no necesitas y solo ocupa espacio. Así descubrirás que vestirse es muy fácil y te encantará todo lo que tengas. Podrás encontrar todo fácilmente y tu ropa se conservará mucho mejor porque no se atascará en el armario ni se arrugará.
Además, como regla general plantéate que cuando una prenda entra, otra debe salir. Si ves un top o un pantalón nuevos, te costará mucho más comprarlo porque sabrás que tienes que dejar otro artículo querido. Eligirás solo los artículos que realmente te gusten y los que consideres «dignos de guardar».
4. Compra ropa de calidad
Si necesitas algo nuevo, compra artículos de calidad y piensa en cómo están hechos: observa la calidad de las costuras, el peso de la tela, el drapeado y, por supuesto, la talla.
Esto puede ser una tarea difícil en un mundo lleno de «videos y fotos de influencers» en YouTube o Instagram, donde por unos pocos euros nos enseñan a llenar armarios de ropa. Nos hemos acostumbrado a la ropa barata, pero como es bien sabido, las condiciones de trabajo de los empleados del sector textil en los países del tercer mundo son atroces y para mantenerse al día con los resultados sacrifican la calidad y la seguridad.
En lugar de optar por «gangas», considera el buscar artículos vintage en tiendas de segunda mano. Y si necesita algo básico como una falda lápiz negra, no te sientas culpable derrochando algo por una calidad un poco más alta. Si tienes un artículo que puedes intercambiar en muchos conjuntos y que aguantará el lavado, eso vale su peso en oro. La ropa barata nos deja decepcionados, especialmente cuando un artículo querido se desmorona después de unos pocos usos.

5. Haz compras inteligentes
Cuando compres ropa, comprueba que los artículos no necesitan ser lavados en seco o que requieren mucho cuidado adicional. Los suéteres de cachemir pueden ser encantadores, suaves e ir con todo, pero para padres con bebés no muy apropiados. Los artículos hechos de telas como la lana pueden ser un desafío para la piel y no se limpian fácilmente.
Puede parecer menos emocionante, pero asegúrate de que las cosas de tu armario estén listas para usar optando por telas que necesiten una limpieza menos especial. Hablamos de evitar prendas delicadas con volantes, botones, bordados y otros detalles. Busca artículos que sean simples, fáciles de lavar y sigue las instrucciones de lavado cuidadosamente. Desafortunadamente, cuanto más atrevido y elegante sea el atuendo, más cuidado necesitará. Date un merecido descanso y haz tu vida más fácil buscando prendas que necesiten poco mantenimiento.
6. Opta por un «uniforme»
Si eres una madre o padre de niños pequeños o alguien a quien no le gusta estresarse por la ropa pero quiere verse bien, considera vestirte con un «uniforme». No significa que tengas que usar lo mismo todos los días, por supuesto, pero elige algunas prendas que sepas que te favorecen y busca artículos similares.
Busca ropa que sea fácil de poner, como una camisa blanca o un blazer. Combínalo con jeans ajustados o cualquier cosa con la que te sientas segur@. Una vez que sepas que estos son los componentes básicos de tu «uniforme», puedes pensar en formas de intercambiarlos y darles personalidad. Si prefieres zapatos planos, zapatillas o botas, quédate con algunos pares que también puedas combinar con tu «uniforme». Siempre puedes usar tacones para ir más elegante o añadir algunas joyas para cambiar de aspecto. Se trata solo de tener una idea básica y un plan para lo que sabes que te va bien.
Prueba estos consejos para simplificar tu armario, limpiarlo y reducir el desorden en tu ropa. Te sentirás genial y un/a auténtic@ Marie Kondo cuando sepas que siempre tienes algo apropiado y bonito para usar. Después de todo, ¡tienes ya suficiente de qué preocuparte! Por eso también te animamos a leer este artículo para tener tu casa ordenada en unos minutos.
Si a pesar de todos estos consejos sigues teniendo dificultades para ordenar, organizarte y no tienes ni un segundo libre, ¡deja que te ayude el personal de limpieza que encontrarás en Yoopies!

