El vínculo con los animales es muy beneficioso para cualquier persona a lo largo de su vida, tanto a nivel emocional como en términos de bienestar. En el caso de las personas mayores, los perros pueden suponer un antes y un después en la vida del anciano, ya que les proporcionan vitalidad, disminuyendo enormemente su sensación de soledad.
Debes tener en cuenta que los ancianos experimentan durante la tercera edad una disminución progresiva en sus responsabilidades, es decir, pasan de ser personas activas que trabajan, con una familia y amigos a los que dedicar tiempo, a una vida de sedentarismo durante la vejez que en muchas ocasiones les hace sentirse poco útiles y dependientes. En este sentido, tener un animal a su cuidado les ayuda a sentir que tienen un papel esencial en la vida de su mascota, lo que es muy beneficioso para su autoestima. Además, tener que sacar a pasear a su perro les hace mantenerse activos y evita que se aíslen dentro de su hogar.
Si estás dudando sobre la idea de adoptar o no un perro para tu familiar mayor, es interesante que conozcas los cuatro principales beneficios que aportan los perros y otras mascotas para los ancianos. Te los mostramos a continuación:

1. Menos soledad y tristeza
Los ancianos suelen pasar en soledad la mayor parte del día, por lo que compartir su rutina con una mascota les hace sentirse muy acompañados y les aporta una gran estabilidad emocional.
Al tener una mascota a su cargo se reduce la sensación de tristeza y la posible depresión que puede generar la añoranza de épocas pasadas antes de jubilarse o aquellas en las que vivían sus hijos en casa, sintiéndose necesarios para el bienestar de su animal de compañía: deben alimentarlo, cuidarlo, sacarlo a pasear (si es un perro), jugar con él y llevarlo al veterinario, entre otras tareas. Asimismo, todas estas rutinas les ayudan a conservar la memoria y son muy útiles para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas en la vejez.
2. Útiles para su seguridad
Las personas mayores que viven solas tienen más riesgos en su día a día debido a que sus capacidades de movilidad o atención están algo mermadas, por lo que los perros pueden alertar a los vecinos con sus ladridos en caso de que se produzca una caída o alguna circunstancia anómala para la mascota. Igualmente, si en algún momento necesitan irse de viaje o pasar unos días fuera de casa, ¡no deben sufrir por su animal de compañía! Pueden recurrir a los excelentes cuidadores de mascotas de los que disponemos en Yoopies.

3. Reducen el estrés
Convivir con una mascota reduce el estrés de las personas de la tercera edad, ya sea un perro, gato o cualquier otro animal. Numerosos expertos señalan que acariciar a la mascota o jugar con ella reduce los niveles de ansiedad, disminuyendo la presión arterial y reduciendo el riesgo de padecer infartos. En definitiva, aumenta considerablemente la sensación de bienestar y calidad de vida del anciano.
4. Fomentan la movilidad y actividad física
Los paseos y los juegos diarios que las personas mayores tiene que llevar a cabo con su mascota les animan a salir de casa y les ayudan a realizar ejercicio físico al aire libre. Tirarle la pelota para que la recoja, salir al parque a que el perro corra y se relacione con otros animales e interactuar con otros dueños que también están paseando a sus mascotas hace que se sientan más sociales, activos y de buen humor. De esta manera, se minimiza su sensación de aislamiento enormemente.
Es muy importante que tengamos en cuenta el tamaño de la mascota en el caso de los perros, eligiéndola de tamaño mediano o pequeño para que no ejerza demasiada fuerza sobre el anciano cuando le pone la correa.
En definitiva, los efectos positivos que proporciona el vínculo de las personas mayores con una mascota son formidables e indiscutibles. Si quieres saber más sobre el boom actual de las mascotas en las ciudades españolas, ¡lee este artículo!

