Un niño de cuatro años se encuentra en una etapa de desarrollo muy dinámica, en la que sus habilidades y capacidades se vuelven más visibles y definidas. Esto hace que padres y cuidadores se pregunten con más frecuencia qué pueden esperar de un niño de esta edad.
En este artículo exploraremos cuáles son las necesidades y habilidades específicas de los niños de cuatro años, así como los retos a los que se enfrentan tanto ellos como sus cuidadores. También analizaremos el currículo educativo para este grupo de edad, con el fin de entender cuáles son los objetivos de aprendizaje y desarrollo que se plantean en esta etapa.

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¿Qué debe saber hacer un niño de 4 años según el currículo educativo?
El currículo de educación infantil establece que un niño de 4 años debe desarrollarse en las siguientes áreas:
- Área física: mejorar su coordinación y precisión motora, adquirir habilidades como saltar, caminar por una línea o atrapar una pelota.
- Área cognitiva: desarrollar el pensamiento abstracto y el razonamiento lógico con juegos como puzzles o adivinanzas sencillas.
- Área del lenguaje: ampliar su vocabulario, mejorar su comunicación verbal y comenzar a formar frases más completas.
- Área artística: fomentar su creatividad mediante dibujo, pintura, modelado con plastilina o arcilla.
Preparación para el colegio: ¿qué debe saber un niño de 4 años?
Aunque aún faltan algunos años para que empiece la escuela, es ahora cuando empieza a formar muchas de las habilidades necesarias en ese entorno.
Debe empezar a entender normas sociales básicas, comunicarse con claridad, contar, reconocer letras y formas. Es muy recomendable fomentar su curiosidad y autonomía a través del juego y actividades como la lectura. Un método muy útil puede ser el enfoque Montessori, que promueve el aprendizaje independiente y el desarrollo del niño a través de la exploración.
Desarrollo motor de un niño de 4 años
A partir de los cuatro años, mejora notablemente su motricidad fina (actividades que requieren precisión y coordinación de músculos pequeños), como:
- Escribir, dibujar, abrochar botones o moldear plastilina.
Al principio, el niño puede implicar todo su cuerpo para hacer estas tareas, lo cual también refleja el desarrollo de la motricidad gruesa, como en el caso de pintar mientras mueve todo el torso o saca la lengua para concentrarse.
Con el tiempo, mejora su destreza general, gracias al desarrollo conjunto de la motricidad fina y gruesa. Esta última se manifiesta en actividades como:
- Correr más rápido, lanzar o chutar una pelota con mayor precisión, saltar a la pata coja, bailar o montar en bici.
Autonomía de un niño de 4 años
¡El niño de cuatro años quiere hacer las cosas por sí mismo! Ya puede vestirse y desvestirse solo, comer sin ayuda, elegir lo que quiere comer, e incluso decidir qué ropa ponerse según el tiempo. Poco a poco, empieza a tomar sus propias decisiones.
Tareas que ya debería hacer sin dificultad:
- Reconoce y comunica sus necesidades fisiológicas, y empieza a ir solo al baño.
- Usa correctamente los cubiertos.
- Se lava las manos y los dientes solo.
- Empieza a desenvolverse sin supervisión constante.
- Abrocha botones, sube cremalleras.
- Se viste y se quita la ropa básica, y sabe darle la vuelta si está del revés.
Lenguaje y pensamiento: ¿cuántas palabras conoce un niño de 4 años?
La fase de las preguntas empieza hacia los cuatro años. Observa su entorno y pregunta para comprender el mundo.
Según los estudios, un niño de esta edad puede tener un vocabulario de entre 1500 y 2800 palabras. Habla con fluidez, hace muchas preguntas, construye frases más complejas y su vocabulario crece notablemente. Empieza a nombrar vehículos, calles, profesiones, lugares, etc.
Un niño de 4 años debería:
- Pronunciar correctamente y ser capaz de iniciar una conversación tanto con niños como con adultos.
- Escuchar con atención cuentos y anticipar su final.
- Nombrar objetos destacados en una escena.
- Ordenar partes de una historia, recitar canciones o poesías.
Socialización y madurez emocional
Estar con otros niños es fundamental a esta edad. El juego individual limita el aprendizaje de normas sociales, acuerdos y dinámicas de grupo.
Un niño que no se relaciona con sus iguales puede tener dificultades para integrarse en el futuro. Jugar con otros enseña a:
- Hacer nuevos amigos.
- Pedir ayuda y afrontar problemas.
- Crear relaciones más profundas.
- Liderar, respetar o romper reglas sociales del grupo.
Preguntas frecuentes
¿Hasta qué número debe contar un niño de 4 años?
Puede identificar colores, sabores, sabe lo que le gusta y lo que no. Reconoce objetos y fenómenos meteorológicos. Pero las matemáticas se entienden a través del juego: con bloques, caramelos o los dedos.
Un niño de 4 años debería contar sin problemas hasta 5, y con la práctica irá aprendiendo más números.
¿Cuántas horas debe dormir?
Según la OMS (2023), un niño de esta edad debe dormir entre 10 y 12 horas para un correcto desarrollo físico y mental. No es imprescindible que duerma siesta, pero puede ayudarle a aprender mejor y recuperarse más rápido. La hora de irse a dormir debe adaptarse a cada niño.
¿Cuál es el peso y la altura ideal?
Aunque el crecimiento es menos rápido que en los tres primeros años, sigue siendo significativo.
- Niñas de 4 años: estatura media de 103,0 cm (±4,4 cm) y peso de 16,4 kg (±1,9 kg).
- Niños de 4 años: estatura media de 103,8 cm (±4,4 cm) y peso de 16,9 kg (±1,8 kg).
Fuente: Kurniewicz-Witczakowa R. et al., Varsovia 1990.
¿Qué comportamientos deben preocupar?
Observar y tener una buena relación con el niño es esencial para detectar posibles problemas. Hay señales que deberían comentarse con el pediatra:
- No habla y no reacciona ante estímulos.
- No muestra interés por juguetes nuevos ni por el entorno, no responde a su nombre.
- No se relaciona con otras personas, evita a otros niños.
- No expresa emociones como afecto, amistad, enfado o tristeza.
- Tiene un talento inusual solo en un área concreta del aprendizaje.
Estos comportamientos no deben alarmar por sí solos, pero sí requerir atención. Cada niño es único y se desarrolla a su ritmo. Ante cualquier duda, lo recomendable es consultar con un pedagogo o especialista en desarrollo infantil.
¿Y el autismo?
El autismo es un trastorno del desarrollo neurológico que suele manifestarse antes de los 3 años. Aunque a veces los síntomas aparecen más tarde, la evaluación debe hacerla siempre un pediatra o especialista.
Comportamientos preocupantes no bastan por sí solos para diagnosticar autismo. Solo un profesional podrá valorar cada caso y ofrecer orientación adecuada.
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