Hipo en recién nacidos y bebés: causas y cómo aliviarlo

El nacimiento de un bebé es un momento lleno de alegría, pero también de observación constante. Los padres se fijan en cada movimiento y reflejo del pequeño, y uno de los fenómenos más frecuentes es el hipo. A menudo se preguntan por qué aparece en los bebés, cómo se puede aliviar y si supone motivo de preocupación.

El hipo es un reflejo natural en los recién nacidos y lactantes, que se debe a la inmadurez del sistema nervioso. Se produce como resultado de contracciones rítmicas del diafragma y de los músculos intercostales, acompañadas del característico sonido causado por el cierre repentino de la glotis durante la inspiración. Los episodios de hipo suelen durar unos minutos y desaparecen por sí solos. Con mayor frecuencia se desencadenan por una toma demasiado rápida o por un descenso de la temperatura corporal.

Hipo en recién nacidos

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Hipo en recién nacidos y bebés: cuándo aparece

El hipo son contracciones repentinas e involuntarias de los músculos respiratorios, precedidas por el cierre de la glotis, que producen el sonido característico. Suele durar poco tiempo y desaparecer por sí solo. En los bebés aparece con mayor frecuencia:

  • durante una toma rápida o ansiosa, cuando el estómago se llena en exceso,
  • como consecuencia del enfriamiento del cuerpo, por ejemplo durante el cambio de ropa o el baño,
  • durante episodios de risa repentina en bebés algo más mayores,
  • ya en la vida fetal, como movimientos rítmicos que la madre percibe en el vientre.

El hipo puede interrumpir el sueño o influir en el aumento de peso, pero en la mayoría de los casos no requiere tratamiento.

Se considera hipo prolongado cuando dura más de 48 horas y crónico cuando se mantiene durante más de 2 meses.

¿Es peligroso el hipo en el recién nacido?

En los recién nacidos, es decir, en los bebés de hasta 28 días de vida, el hipo es fisiológico y se debe a la inmadurez del sistema nervioso. Se observa con mayor frecuencia en los bebés prematuros, cuyo sistema nervioso se desarrolla más lentamente. Con el tiempo, a medida que el sistema nervioso madura, los episodios de hipo se vuelven menos frecuentes y menos intensos.

Hipo después de la toma: cómo prevenirlo

El hipo aparece con mayor frecuencia en los recién nacidos después de la lactancia materna o con biberón. Puede deberse a:

  • exceso de aire tragado,
  • succión rápida y ansiosa,
  • estómago demasiado lleno.

Conviene recordar que, aunque es un reflejo natural, en ocasiones el hipo puede resultar molesto y dificultar la alimentación o el descanso del bebé.

Cómo ayudar al bebé durante el hipo

Los episodios breves de hipo no suelen requerir tratamiento ni visita médica. No obstante, se pueden aliviar sus molestias con algunas medidas sencillas:

  • Cambiar la postura del bebé, colocándolo en posición más erguida para facilitar la expulsión del aire del estómago.
  • Evitar las tomas demasiado rápidas, alimentando al bebé de forma regular antes de que tenga mucha hambre.
  • Calmar al bebé, cogiéndolo en brazos o abrazándolo, lo que puede reducir el estrés y la frecuencia del hipo.

Si el hipo aparece durante el sueño o dificulta un aumento de peso adecuado, es recomendable consultar con el pediatra. El médico valorará la situación y decidirá si es necesario realizar más pruebas.

El hipo en recién nacidos y bebés suele ser, por tanto, un fenómeno normal y transitorio. Conocer sus causas y las formas sencillas de aliviarlo permite a los padres reaccionar con tranquilidad y proporcionar mayor comodidad y bienestar al pequeño.

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