Autismo: qué es, cuáles son sus síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento.

El autismo, según la clasificación ICD-10, forma parte de los trastornos generalizados del desarrollo. Se manifiesta en dificultades para la comunicación emocional, la integración de los estímulos sensoriales y las interacciones sociales. Las personas dentro del espectro autista (TEA, por sus siglas en español: Trastorno del Espectro Autista) perciben y responden al mundo que les rodea de una manera diferente, lo que influye en su vida cotidiana. Al tratarse de un espectro, los síntomas y su intensidad pueden variar considerablemente de una persona a otra.

Autismo en niños

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Características y clasificación del autismo en niños y adultos

En los niños, los síntomas del autismo suelen hacerse evidentes antes de los 3 años. Entre ellos se incluyen el retraso en el desarrollo del habla, la falta de contacto visual, respuestas limitadas al entorno y comportamientos repetitivos. Los adultos con autismo, por su parte, suelen presentar dificultades en las relaciones interpersonales, una fuerte preferencia por la rutina y unos intereses restringidos pero muy intensos.

Dentro del espectro autista también se encuentra el síndrome de Asperger (conocido como autismo de alto funcionamiento). Las personas con este diagnóstico suelen tener un lenguaje bien desarrollado y un nivel de inteligencia medio o superior, pero muestran dificultades para comprender las normas sociales y las emociones de los demás.

Origen del término “autismo”

El término autismo procede del griego “autos”, que significa “uno mismo” o “por sí mismo”. Fue introducido en la medicina en 1911 por el psiquiatra Eugen Bleuler para describir ciertos rasgos presentes en la esquizofrenia. En la década de 1940, el psiquiatra estadounidense Leo Kanner definió el autismo como un trastorno del desarrollo independiente, caracterizado por dificultades en la interacción social, un repertorio limitado de comportamientos e intereses y un origen neurológico.

Causas del autismo: ¿qué sabemos?

Las causas exactas del autismo aún no se conocen por completo, aunque la mayoría de los investigadores coinciden en que se debe a una combinación de factores genéticos y ambientales.

Factores genéticos:

  • Herencia: el autismo aparece con mayor frecuencia en familias donde ya se ha diagnosticado este trastorno.
  • Mutaciones genéticas: especialmente aquellas que afectan al funcionamiento de las neuronas, como ocurre en el síndrome del cromosoma X frágil o el síndrome de Rett.

Factores ambientales:

  • Exposición a toxinas (por ejemplo, plomo o mercurio).
  • Infecciones víricas durante el embarazo, como la rubéola, el citomegalovirus o el herpes simple (HSV).
  • Trastornos metabólicos de la madre, como la diabetes o el hipotiroidismo.
  • Parto prematuro, bajo peso al nacer o baja puntuación en el test de Apgar.

Mitos sobre el autismo

Todavía circulan muchos mitos sobre las causas del autismo que no tienen respaldo científico. Entre los más comunes se encuentran:

  • Las vacunas: numerosos estudios han demostrado que no existe ninguna relación entre las vacunas y el autismo.
  • El estrés durante el embarazo: no hay pruebas de que el estrés, por sí solo, pueda causar autismo.
  • La falta de afecto o atención: el autismo no tiene su origen en la crianza ni en las relaciones familiares.

Síntomas del autismo: cómo reconocerlo

Síntomas en los niños:

  • Falta de respuesta al escuchar su nombre.
  • Ausencia de contacto visual.
  • Retraso en el desarrollo del lenguaje.
  • Comportamientos repetitivos (por ejemplo, balancearse o agitar las manos).
  • Falta de gestos sociales como decir adiós con la mano o señalar con el dedo.

Las señales tempranas pueden aparecer durante el primer año de vida:

  • A los 6 meses: no responde con sonrisas ni expresiones faciales.
  • A los 12 meses: no balbucea ni reacciona cuando se le llama por su nombre.
  • A los 24 meses: no utiliza frases simples ni intenta comunicarse de forma básica.

Síntomas en adultos:

  • Dificultad para comprender el lenguaje corporal y las emociones de los demás.
  • Tendencia a mantener rutinas rígidas y dificultad con los cambios.
  • Intereses muy específicos e intensos en determinados temas.
  • Problemas para pensar de forma flexible y adaptarse a nuevas situaciones.
  • En algunos casos, habilidades excepcionales en áreas concretas como la música, las matemáticas o la memoria.

Diagnóstico y tratamiento del autismo

El diagnóstico del autismo se basa en la observación del comportamiento y en una entrevista médica detallada. En este proceso participan varios especialistas, como el pediatra, el psicólogo, el psiquiatra y el neurólogo infantil. No existe una prueba específica que detecte el autismo, por lo que es necesaria una evaluación integral del desarrollo.

La detección temprana del autismo es fundamental para aplicar la terapia más adecuada. Aunque el autismo no tiene cura, el apoyo correcto —como la terapia conductual, la logopedia, la pedagogía terapéutica o la integración sensorial— puede mejorar notablemente la calidad de vida y la autonomía de la persona dentro del espectro.

Autismo y apariencia física

El autismo no es un trastorno que pueda identificarse únicamente por la apariencia física: el rostro de una persona con autismo no difiere significativamente del de alguien que no tiene este trastorno. El autismo es un trastorno neurológico que afecta la manera en que la persona percibe su entorno.

Sin embargo, existen ciertos comportamientos, síntomas o reacciones que pueden estar asociados al autismo:

  • Dificultades y limitaciones para expresar emociones como la alegría, la tristeza o la sorpresa.
  • Falta de contacto visual.
  • Comportamientos repetitivos, como agitar las manos, balancearse o saltar.

Autismo y síndrome de Asperger, es decir, autismo de alto funcionamiento

El autismo es un trastorno del espectro autista que afecta el desarrollo de las habilidades sociales y comunicativas. Las personas dentro del espectro presentan dificultades para establecer relaciones sociales y expresar sus necesidades.

El síndrome de Asperger es un trastorno dentro del espectro autista que se distingue por un lenguaje bien desarrollado y un alto nivel de inteligencia. Las personas con síndrome de Asperger pueden mostrar comportamientos repetitivos y dificultades en el pensamiento social. Los síntomas del síndrome de Asperger incluyen:

  • Dificultad para iniciar y mantener relaciones.
  • Problemas para comprender emociones y situaciones sociales.
  • Intereses limitados o muy focalizados.
  • Hiper o hipo-sensibilidad a estímulos.

Debido a que presentan menos problemas con el lenguaje, el síndrome de Asperger a veces se describe como una forma más leve de autismo o como autismo de alto funcionamiento.

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