Con motivo de la progresiva vuelta a la normalidad en nuestras vidas tras la pandemia global del Covid-19, numerosas familias se encuentran con grandes problemas de conciliación laboral y familiar, tanto aquellas en las que los padres teletrabajan como en las que deben volver a sus puestos de trabajo fuera de casa. A ello se une la cercanía de las vacaciones de verano para los niños, lo que genera numerosas dudas sobre las posibilidades que tendrán las familias para que sus hijos puedan pasar un tiempo de ocio y aprendizaje a través de opciones como los campamentos de verano. Yoopies, la plataforma internacional de oferta y demanda de servicios a la persona, ha preguntado a su comunidad de padres cómo afrontan la situación para conocer las necesidades reales de las familias y las dudas existentes para ayudar a solventarlas.
Una difícil conciliación familiar para este verano
Los datos arrojados por el estudio de Yoopies muestran que, en lo que llevamos de verano, el 47% de los padres han retomado su trabajo fuera de casa, aunque el 29% continúa quedándose en casa teletrabajando y cuidando de sus hijos, dado que muchas empresas han decidido postergar la vuelta para adaptar y acondicionar los espacios de trabajo. Solo en el 23% de los casos la situación de los hogares es de interrupción laboral (por un ERTE, paro o vacaciones de verano). Además, ante la posibilidad de poder viajar y moverse a otras provincias en los próximos meses, se consultó a los padres si pensaban irse de vacaciones con sus hijos. Un amplio 47% señaló que lo harán por un tiempo limitado, por ejemplo, unos días o pocas semanas a una segunda residencia en la playa o sierra. En ningún caso creen que viajarán durante un largo periodo de tiempo y numerosas familias se muestran preocupadas, indicando que se quedarán en casa para evitar riesgos de contagio (35%) o en menor medida por motivos de trabajo (17%). Algunos de los inconvenientes expuestos fueron los siguientes:
“Como familia monoparental no puedo dejar de trabajar, asimismo esta pandemia está reciente, prefiero no arriesgar la salud de mi hijo.”
“Simplemente este año preferimos disfrutarlo en casa, la situación no es demasiado clara todavía y cómo vivimos en el campo, lo pasaremos aquí tranquilamente en caso de trabajar y que no haya cole”.
“No me siento segura desplazándome a lugares y haciendo uso de zonas comunes donde ha pasado mucha gente”.
“Tengo un bebe de 6 meses y me da miedo exponerlo a él y a su hermana de 4 años, ya iremos el año que viene de vacaciones”.
Los niños vuelven a ver a sus amigos, ¿cómo llevan esta situación los padres?
Al preguntar a las familias por la situación de sus hijos en las fases de la desescalada, el 41% indica que han comenzado a quedar con sus amigos de manera habitual, si bien al inicio los padres tenían reticencias. No obstante, un considerable 58% señalaba que aún no lo han hecho, pues muchos padres siguen preocupados por los efectos de la pandemia y llevan un control muy exhaustivo de las posibles visitas a casas de amigos, fomentando que puedan verse en entornos al aire libre. Respecto a cómo viven esta situación, estas son algunas de sus respuestas:
“Mascarillas y lavado de manos, imposible 2 metros de distancia”.
“Ocasionalmente, al aire libre y con mascarillas”.
“Queda con un vecino de mucha confianza que sé en qué condiciones ha pasado la cuarentena”.
“Evitamos contactos con otros adultos y niños. Pero con su amigo es imposible mantener 0 contacto”.
Campamentos de verano durante y tras la desescalada, ¿una opción viable?
Ante las próximas semanas de desescalada, que permitirán la movilidad y la posibilidad de viajar, numerosos municipios permitirán la reapertura de los campamentos de verano con medidas de seguridad e higiene. Después de tantas semanas en casa, es indudable el deseo de que los niños estén al aire libre, se encuentren con sus amigos para jugar y socializar y se alejen de la ciudad, pero también la necesidad de encontrar una solución de cuidado infantil cuando los padres deben seguir trabajando.
Cuando se consulta a los padres sobre la posibilidad de que sus hijos acudan a un campamento, las opiniones están muy divididas. Si bien un alto porcentaje concluye que no lo harán, pues tienen aún miedo al contagio (47%) o cree que los niños no disfrutarían de las actividades debido a las muchas limitaciones impuestas por las medidas de seguridad (23%). Un reducido grupo de padres (11%) considera que sí es viable, mientras que el 17% están indecisos. Del mismo modo, en caso de que sus hijos fueran a campamentos de verano este año, se les consultó por su valoración sobre 10 de determinados aspectos, considerando el coste con un 6,4 de media; la amplitud del espacio abierto (7,1); el protocolo existente para medidas de protección (7,2); el número de niños aceptados (6,8) y la calidad de las actividades propuestas (8,6).
Además de esta cuestión, se les preguntó si creían que era posible respetar las medidas de seguridad y las herramientas de protección en el contexto de un campamento de verano, considerándolo muy difícil el 52% de los hogares. Otros creen que podrían hacerlo, pero solo en campamentos de verano que acojan a niños mayores de 8 años (29%) o prestando mucha atención (11%).
Por tanto, ante el miedo de muchas familias por el riesgo que podrían suponer este tipo de actividades, un 29% de los padres indicaron que solicitarían los servicios de una niñera durante el verano para a su vez poder seguir trabajando. No obstante, el mismo porcentaje de padres aún no está seguro de si la necesitará y el 41% cree que podrá encontrar una solución alternativa (organizándose entre los propios padres o cuidándolos los hermanos mayores, por ejemplo).
La infografía con los resultados completos de la encuesta se pueden consultar a continuación:


