Covid-19: Millones de empleadas del hogar sin empleo. ¿Cómo responden los países europeos?

Ayudas económicas, derecho a paro, llamamientos a la solidaridad de las familias…Los distintos países europeos deben enfrentar la situación de emergencia de millones de trabajadoras domésticas que se encuentran sin trabajo debido a la crisis sanitaria. Yoopies, plataforma internacional de oferta/demanda en el sector de los servicios a la persona, ofrece una visión general de las medidas adoptadas en varios países. Así, mientras que Francia, Alemania y España ya han implementado medidas específicas para proteger a los trabajadores en este sector, – las cuales se confirman como fundamentales para apoyar a las familias europeas en el cuidado y la asistencia de los sectores más jóvenes y mayores de la población – Italia o Portugal aún no han puesto en marcha ayudas específicas para este colectivo. Un punto en común entre los países analizados, el cual se está discutiendo dentro de los distintos gobiernos, es la oportunidad de favorecer y alentar la regularización de la situación laboral de estas trabajadoras para que puedan recibir la misma ayuda pública propuesta para otros empleados.

El colectivo de empleadas del hogar está formado por unas 580.000 trabajadoras en España, según la última encuesta de población activa del Instituto Nacional de Estadística, pero solo hay 394.200 personas afiliadas a la Seguridad Social, lo que refleja la irregularidad de estos empleos. Una situación que se repite en países como Italia o Portugal (con alrededor de 865.000 y 70.292 trabajadoras declaradas respectivamente), donde la precariedad de estas trabajadoras ya era un hecho, y que plantea una nueva situación de graves dificultades ante la pandemia actual. Ante estas circunstancias, los diferentes países europeos buscan soluciones para paliar esta compleja situación.

Un reconocimiento sin precedentes en España para las empleadas de hogar

En España, las personas que atienden a menores, ancianos o discapacitados podrán continuar con su actividad al ser reconocidas como parte de los trabajadores de servicios esenciales que deben prestarse en la actualidad. Se trata por tanto de una de las figuras que quedan exceptuadas del ámbito de aplicación del Real Decreto-ley 10/2020, de 29 de marzo, por el que se regula un permiso retribuido recuperable para las personas trabajadoras por cuenta ajena que no presten servicios esenciales, con el fin de reducir la movilidad de la población en el contexto de la lucha contra el COVID-19, ya que su función es necesaria y fundamental para cientos de miles de familias. Por tanto, estas personas podrán desplazarse a las casas en las que trabajan y seguir ejerciendo su actividad de forma normal.

Para aquellas empleadas de hogar que no asumen las funciones de cuidado y asistencia descritas, el Gobierno ha aprobado la creación de un subsidio por desempleo dentro de las últimas medidas extraordinarias por el estado de alarma. Se trata de un derecho con el que no contaban hasta ahora y al que podrán acceder si son despedidas o ven reducidas sus horas de trabajo en esta crisis. Este subsidio está destinado a las personas dadas de alta como empleadas de hogar antes de la entrada en vigor del estado de alarma y que hayan dejado de prestar servicios en uno o varios domicilios, total o parcialmente, para reducir el riesgo de contagio a causa de la crisis sanitaria del coronavirus. También se incluyen aquellas que hayan sido objeto de despido o desistimiento durante la crisis sanitaria. La cuantía de la ayuda será del 70% de la base de cotización de la empleada de hogar, por tanto, si la empleada reduce su jornada laboral, percibirá la parte proporcional a esta reducción de jornada. Además, será compatible con la percepción de otros salarios por cuenta propia o ajena si no se supera, en conjunto, el Salario Mínimo Interprofesional.

Para pedir el subsidio ante el Servicio Público de Empleo Estatal, se podrá presentar una declaración responsable firmada por el empleador, una carta de despido o comunicación de desistimiento. También será válida la baja en el Sistema Especial de Empleados del Hogar del Régimen General de la Seguridad Social. El derecho a la prestación se produce desde la fecha de baja en la Seguridad Social o desde la fecha que figure en la declaración responsable firmada por el empleador.

El modelo social francés para la protección de las trabajadoras domésticas

En el caso de Francia, el Ministerio de Economía ha lanzado un nuevo dispositivo que permite a los empleadores particulares solicitar el desempleo parcial de sus trabajadoras de hogar. Yoopies estima que el 89% de las personas deberían optar por esta opción, y el Ministro francés de Presupuesto, Gérald Darmanin, hace un llamamiento a la «solidaridad nacional» para todos estos empleados, solicitando a «todos los empleadores particulares que puedan a mantener la remuneración de sus trabajadores, aunque no hayan trabajado algunas horas». Sin embargo, para evitar que algunas personas interrumpan el pago de salarios por horas no trabajadas, las autoridades públicas han establecido un dispositivo excepcional para garantizar la remuneración de los empleados domésticos. Así, los empleadores podrán declarar las horas efectivas trabajadas y posteriormente indicar aquellas que no se han trabajado utilizando un formulario específico. Seguidamente deberán pagar al empleado el 80% del salario neto por las horas no realizadas, una cantidad que se devolverá dentro de un periodo de «15 días aproximadamente», según URSSAF (Unión de Recaudación de las cotizaciones de seguridad social y de los subsidios familiares).

Plan «antidespidos» alemán y aliento a la contratación

En Alemania, cualquier empleada doméstica con un contrato fijo podrá recibir una compensación a corto plazo denominada «Kurzarbeitergeld» si no pueden trabajar el 10% o más de sus horas laborales. Esta cantidad asciende a 60% del salario neto y al 67% para quienes tienen hijos , siendo solicitada y pagada por la familia, que recibe un reembolso del Estado. El Gobierno ha propuesto también que los empleadores realicen contratos para trabajadores que aún no lo tengan con la condición de que dure al menos 6 meses después de la crisis.  El debate político de los últimos días sugiere ayudar también a los trabajadores del sector cuyo trabajo no se declara de manera regular. Si los empleadores les realizan un contrato y declaran la relación laboral, pueden solicitar inmediatamente la compensación del empleado. La única condición impuesta sería que el contrato dure al menos seis meses tras el final de la crisis.

Italia: ¿trabajadores domésticos y de atención domiciliaria olvidados?

Para Italia, tras el último decreto aprobado el 26 de marzo, el trabajo doméstico no se incluye entre las actividades profesionales suspendidas, por lo tanto, las empleadas de hogar, cuidadoras y niñeras podrán continuar prestando sus servicios. Sin embargo, para el segmento de población trabajadora más mayor del país, pero también para el más joven – pensemos en las niñeras de las familias más activas profesionalmente durante este período-, todavía no se ha proporcionado una medida social que les proteja ante los despidos. Para la protección de estos empleados se debe confiar en el sentido común y en la posibilidad de que las familias, en el mejor de los casos, pueden recurrir a un permiso retribuido o una licencia, evitando así el despido.

Empleadas de hogar en Portugal: un colectivo vulnerable a tener en cuenta

En Portugal, en este momento la situación es muy similar a la de Italia para los trabajadores del sector de atención domiciliaria. Las trabajadoras domésticas que tienen que dejar su trabajo debido a una enfermedad, aislamiento profiláctico, para el cuidado de un niño menor de 12 años o una persona dependiente, tienen derecho a una ayuda financiera equivalente a 2/3 (66%) de su salario mensual básico declarado. Sin embargo, si la familia quiere interrumpir el servicio por temor a contagio o por confinamiento, la relación puede suspenderse y el empleado puede ser despedido respetando los requisitos del contrato de trabajo. Por lo tanto, para evitar esta solución, la familia puede optar por diferentes soluciones, como vacaciones o permisos retribuidos.

Fuentes: